lunes, 7 de marzo de 2011

el tiempo...

A fin de cuentas... el cambio siempre crea desconcierto. A algunas personas les da miedo, a otras tantas les da curiosidad pero nunca deja de ser un tema que a las personas pone a pensar...
Yo tenía miedo de que el tiempo, las condiciones y el mismo contexto me cambiaran... Para no hacerla larga, así fue... La vida me cambió y mucho. Afortunadamente me di cuenta a tiempo de mi evolución, es decir, no todo cambio es malo pero debemos hacernos conscientes de ellos para intentar que nunca lo sean... En mi caso, el cambio tuvo sus dos caras, una negativa y otra positiva, resulta, que la cara negativa era mucho mas grande que la positiva... Un día, viendo fotos de mi pasado, pude ver una mirada en mi rostro que hacía mucho no veía en el espejo... Era una cara tranquila, una cara feliz... Parecía no tener más preocupaciones que las que tiene una persona normal y aún mejor, parecía que las preocupaciones que tenía, las abordaba con mucha seguridad. Vuelvo a ver al frente y me encuentro con un rostro preocupado, agobiado, infeliz, y si, tal vez un poco más maduro y fuerte pero, Dónde quedó ese espíritu que en mi vivía, ese espíritu jovial con una sonrisa siempre al alcance, dónde... Aquí estoy yo de nuevo frente al espejo... Creo poder ver todavía algunas piezas de mi pasado, la mayoría están perdidas... Ahora, debo encontrarlas... Y el algo que me propongo a partir de hoy... encontrar esas piezas y de esa manera, poderme asegurar un futuro mejor, cambios para bien y lo más importante, estar más cerca de lo que llamamos felicidad...

No hay comentarios:

Publicar un comentario